martes, 18 de octubre de 2011

Biebermanía a mil: el día que Justin Bieber llegó y cantó en el Perú

Martes, 18 de Octubre 2011  |  7:00 am

El cantante arribó  al Perú el lunes 17 de octubre por la tarde, horas antes de su esperado concierto.
permalink | October 17, 2011 | Un comentario | Deja tu comentario
Cuando veo la publicidad, el entusiasmo, la pormenorizada información sobre las zapatillas, casacas, gorro, peinado, enamorada, gustos o disgustos de Justin Bieber, no puedo dejar de pensar en que la fama va reduciendo cada vez más su ciclo de duración, es decir, los famosos duran cada vez menos tiempo y las fidelidades a su fama menos aún. Debe ser que envejezco pero me parece que esto se asocia también a su tipo de talento: el suficiente para llenar un vacío de consumo adolescente durante un verano o dos. De manera inmediata, con este nuevo ídolo joven-sensible-bonito-cool que “sigue siendo el mismo chico sencillo de barrio”, se me asocian en la cabeza muchos otros. Como es obvio me acuerdo más de los antiguos y mucho menos de los nuevos. Mi subjetiva lista de famosos evanescentes va más o menos así, del presente al pasado: Bieber, Jonas, Hanna Montana, High School musical y por asociación, una gran galería de caras standarizadas por Disney, las versiones mexicana y argentina de Rebelde Way, Pablito Ruiz, Servando y Florentino, Magneto, los Chamos, Menudo.
Supongo que hay miles más como para hacer una paradójica y graciosa “historia de la fama mediocre”. Sin más talento que ser relativamente agraciados, bailar a medias, cantar mal y sonreír con pretensión de sensualidad han sido potenciados por grandes equipos de gordos encorbatados que se hicieron millonarios en los cortos años en que brilló la estrella. Y bueno, detrás de la estrella está la oscuridad de una familia que la vende y vive de ella. Delante los escándalos que llenan páginas y páginas de revistas del corazón, clubes de fans, la infaltable colonia con el nombre del famoso, el color que puso de moda, el tatuaje, el piercing, la manías antes de una presentación, el heroísmo del show que debe continuar y un largo etcétera de lugares tan comunes que podríamos hacer un solo personaje de todos los que han “triunfado” en los últimos veinte años.
No son mucho mejores necesariamente, pero creo que hay famas un poco más merecidas. Hay cantantes que han durado diez o veinte años produciendo algo de poesía mediana y música interesante. Pero todo al final se cae y siempre me ha dado un poquito de pena cuando los he visto en algún aeropuerto ya sin fama, con una mirada que parece suplicar que los reconozcas. Creo ser sincero cuando digo que no los envidio. Dios nos libre de la fama y sobre todo de creer que vale algo más que una buena broma.
Se de algunas sobrinas que se van a molestar conmigo por decir estas cosas de Yastin. Pero así es la vida chicas: su tío es un viejo amargado que se olvidó de que alguna vez fue adolescente o que tal vez nunca lo fue tanto como para aplaudir a otro adolescente que no tenía más talento que ser más bonito que él.

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